Destacada

El día que perdí el culo (literal) por Derby Motoreta’s Burrito Kachimba

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Sala La Trinchera (Málaga) 25/10/2019

Dicen que no hay dos sin tres. Y allí que estaba yo, lista para mi tercera vez con los ***** DMBK en mi tierra. Viaje especial en Blablacar rumbo a Málaga con madrugón incluido, pero merecería la pena. Lo que no sabía es que además merecería medio cuerpo y un móvil perdido.


Volviendo a la noche, mientras esperábamos a que se alumbrara el escenario sonaba ya la música. Un tema del último de Guadalupe Plata, para ser exactos. ¡Qué casualidad!, pensé. El destino me recordaba que esa noche había declinado un agradable plan en Jaén, a 10 minutos de casa, con — el ahora dúo — Guadalupe Plata, a quienes sigo desde tiempo ha, con muchos bolazos de por medio, tantos como para elegir esa opción de viernes finalmente. Este es el año motoreto por excelencia y hay que aprovecharlo. ¡Vaya par de años psicodélicos-kinkidélicos llevamos! (Remembering Rufus T. Firefly’s fever – 2018).

Y ahí que estábamos Annie the Monkey (Uniforms) y la menda lerenda. Tras bailar el funk de los malagueños Jammin’ Dose — por mi parte, muy fan, otra bandaza a apuntar y de la que sacar pecho en Malakatown —, esperando a que todo comenzara y cogiendo sitio. Qué digo sitio. Sitiazo. La primera fila por la escuadra derecha era nuestra, incluido medio trozo de foso, que total, con la pulsera venía bien para tomar fotos y vídeos (que luego jamás pude ver, por cierto).

Inciso: Así pues, demos gracias a María Guerrero Vega de Goetia Media por ceder todas estas fotazas para ilustrar este texto. ¡Bendita seas!

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba @ Sala La Trinchera. Fotografía: María Guerrero (Goetia Media)

Se avecinaba el comienzo del show motoreto y algo iba mal. Por los altavoces se escuchaba la hipnótica intro que abre sus directos como de costumbre, pero con muy mala calidad. Nos temíamos lo peor, ambas nos miramos con asombro y cabreo, pero fue un evanescente mal sueño que duró lo que una “cabezá mal dá”.

Decir que todo lo que hacen DMBK en escena es mágico para ojos inocentes es hablar de mi experiencia con esta banda. Una música sublime, una voz única, presencia, una extensa videografía, redes actualizadas, buenos contactos y promotores… Todo eso los ha hecho estar donde están y ha llevado a la gente incluso a preguntarse si no serán una banda hecha ex profeso por el multinacional sello con el que ahora están. Yo pienso que no, que son musicazos que han encontrado donde estar dando lo mejor de sí mismos en este momento, con mucha carrera a sus espaldas ya*, y en eso andan, para que los/nos disfrutemos.

[*Y que si a pruebas nos remitimos, fácil es darse una vuelta por otras formaciones como Furia Trinidad, Groal, Riverboy, Jambalaya Band o The Milkyway Express para reconocer alguna que otra cara motoreta.]

Ellos mismos, los que justo una semana antes (motoreta’s fever ON, yeah), comentaban en Granada que “somos los del primer disco” para excusarse de que tenían que irse yendo — porque el setlist no daba para más — no tuvieron ni que recordárnoslo. Todo fluía, tema tras tema, emoción en la piel con las más directas, como “Samrkanda”, momentos para ir “entoavía más padentro” con el dúo de guitarra y voz (Scott y Dandy Piranha) en la acústica “Somnium Igni-Pt.1”… y otros grandes motivos para la tortícolis con el headbanging de la maravilla doomsera “La Piedra de Sharon” o la magnificiente “Grecas”, de la que cualquiera se enamora “locamenti”.

Completan el puchero andaluz con aliño incluido la kinkidelia bailonga de “The New Gizz” o “Aliento de Dragón”. Cogiendo aire para revivir el crecido homenaje al eterno Camarón con su particular versión y visión del “Viejo Mundo” y la “Nana del caballo grande”, un tema que no puedo dejar de escuchar estas semanas post-bolo.

Quizá lo que siento aún al escucharla es algo parecido a lo que una parte de todos nosotros pudo sentir allí. Una sala llena, con el “entradas agotadas” colgado en taquilla, a rebosar de emociones y goce musical con los sevillanos que han conseguido conquistar Málaga. Curiosa demostración de admiración y respeto por lo bien hecho entre dos ciudades “histéricamente” enfrentadas y ahora hermanadas en un acto de amor por la música.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba @ Sala La Trinchera. Fotografía: María Guerrero (Goetia Media).

Llegaba el final, y se veía venir. El matasellos del show motoreto está bien medido, y no falla. Con el archiconocido hit “El salto del gitano” o el de los “sin naguets”, según quien te lo diga. Momento para que el señor Bacca, incapaz de ocultar su ramalazo metalero, aprovecha para bajar a tierra y organizar entre el público un wall of dead que terminó, como os digo, con mi culo partido, casi literal, y el móvil “from lost to the river”.

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba @ Sala La Trinchera. Fotografía: María Guerrero (Goetia Media).

Un pensar que me deja este “flashazo” que, reconozco, tengo con la banda, es la capacidad de haber hecho que — por fin— me atraiga el llamado “Rock andaluz”, un género que pocas veces me ha dicho algo. Un mérito parecido al de Witchtower con ídem de lo mismo respecto a la New Wave Of British Heavy Metal (NWOBHM).

Y ya que mezclamos temas, toca el aporte mediático al asunto…

Ahora que han salido en TV con Buenafuente y La Resistencia (y lo que se rondarán los morenos), nos tienen atentos a ver si dejan con el culo partido también a Barracuda Broncano y desvelan el contenido de su misteriosa caja.

Yo, que aunque soy periodista no gasto mucho en TV, seguiré viéndolos en directo tantas veces como pueda. En Jaén saben que les esperamos con los brazos abiertos para gozar otra de esas noches intensas, Motoreta’s Calidade.

En resumen… Gozosa noche musical que sin embargo deja otras reflexiones…

Ha salido cara la entrada, y eso que fui invitada (Gracias Oh, Salvaje).

La próxima compro anticipada. Por lo que pueda pasar. Jurao 😉


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 🎸👯👏🏼🖤😭🎉📵🦵🏼🤕🤪😴

Por Paz Madrid

María Guadaña, la que en directo no engaña

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Baños Árabes (Jaén) 02/01/2020

Primer bolo del año y muchas ganas había de conocer el directo de la buena de Herminia y sus músicos, o lo que es igual, María Guadaña y sus afiladores. Después de empaparme de su primer disco, “Remedios paganos”, éxito de crítica y público, acudí junto a mi señor padre a verla en el patio interior de los Baños Árabes de Jaén.

Suerte la nuestra de pillar buenas posiciones para el concierto, del que no perdimos detalle. Se nota que lleva toda la vida detrás de un escenario, porque a la hora de escoger a músicos puede decirse que dio en el clavo. Grandes profesionales que saben cuál es su lugar para formar, entre todos, un cosmos mágico y en ocasiones trágico que acompañe a las voz y letras de la Guadaña.

Sin pelos en la lengua, nos habla de amor y desamor, de tristeza y de muerte. De sexualidad y sensualidad, de la pura energía que desprende en escena y que te engancha desde el primer momento.

Un espectáculo para los sentidos, dado el fantástico lugar. Sin embargo, apuesto por repetir la experiencia en sala, donde el sonido da para mucho más, y volver a disfrutar de estos ‘Remedios Paganos’ que, por lo pronto, ya nos dejaron con buen sabor de boca para empezar este 2020 a base de tonadas como “La muerte”, “La no novia” o “Cuánta belleza”. Hasta entonces… seguiremos afilando cuchillos.


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 👨🎸🎹🎆👁️‍🗨️💀🎙️🦇🥁🎶🏛️🚦

Por Paz Madrid

Santo Custodio: Blues sorpresivo made in Úbeda

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Sala La Mecánica (Jaén) 26/12/2019

Hacía unos meses que había escuchado su nombre. Santo Custodio, de la prolífera Úbeda (Zahara, Guadalupe Plata, Sabina) llegaba a la capital, concretamente a Sala La Mecánica, que ya se ha convertido en mi 4ª casa (después de la mía, el Bomborombillos, y La Fábrica del Arte). Sus paisanos estuvieron ahí, apoyándoles con el esperado directo, por primera vez para muchos. Se anunciaban en la ciudad de La Alcázar con un bizarro cartel que rezaba “Swamp cumbia & Raw Manblues”. Ahí lo llevas. Máscalo y traga… que viene fuerte el viaje.

Y allí, con mi compi Lola, amiguiswing, que sabía que no debíamos perdérnoslo, aparecieron otros ubetenses de pro, Pedro de Dios (Guadalupe Plata, Pelo Mono) y Antonio García, su compinche en Pelo Mono. Todos ellos presentes para la ocasión. No es para menos, pues dos de sus miembros militaban en Los Tsunamis, banda hermana y mítica donde las haya. Ese sonido de sus directo los delata. Un año como Santo Custodio pero toda la vida sobre las tablas.

Y hablando del Rey de Roma… El blues pantanoso guadalupeño se hacía sentir, en otras manos y con otras voces, pero fue un símil constante en su directo, aun con sus marcadas diferencias. Letras imposibles, una actitud en escena de sobresaliente y coplas sorpresivas en las que hasta la ‘Cumbia del Perro’ tiene cabida. O el pito de ‘Curación espontánea’, a lo Benny Hill. Algo desternillante y sin duda, mágico.

Todo eso nos tenían preparado los ubetenses para gozar de una noche en la que ganaron ya no seguidores, sino superseguidores. Por lo pronto, debes darle una escucha si aún no lo has hecho https://santocustodio.bandcamp.com/releases pero ten claro que el directo es sin duda lo suyo.

Vídeo de Santo Custodio en directo en otro concierto

Que llevan solo un año tocando es comprensible cuando no has conocido referencias en prensa especializada de ellos. Pero eso se tiene que acabar. La grandeza sobre las tablas que mostraron da no sólo para una microcrónica como esta, sino para mucho más. Y si siguen como van, todo les llegará. Y ojalá que estemos para gozarlo.


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 🎸🤪🎸🎤🍊🍊🎶🐶🥁🕺🏿💃🏻

Por Paz Madrid

Pápa Jùlu sigue “dando la lata” con sold out en La Mecánica

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Sala La Mecánica (Jaén) 21/12/2019

Corría el verano de 2018 cuando Pedro Peinado, maestro de la guitarra en Jaén, por todos conocido y por la mayoría admirado, presentaba su nuevo proyecto en plaza pública. ¡Y qué plaza! Fue en el mismísimo y mitiquísimo Festival Blues Cazorla donde Pápa Jùlu dio el pistoletazo de salida. Entonces eran Sebas Bautista y Vicente Pérez quienes le acompañaban en guitarra y bajo, respectivamente. No sólo la formación ha cambiado, sino también su suerte.

Tras estos años de mieles, reconocimiento y veneración por su buen hacer, que consiste (ojo al dato) en “reciclar” y “reutilizar” latas de aceite para hacer instrumentos como guitarras, bajos y el “más difícil todavía” con la guitarra-arpa que nos enseñó en este último concierto en su Jaén natal. Siguen “Dando la lata” y nosotros lo celebramos. Especialmente porque el anterior no tuvo buena factura, y es que durante un directo en el pasado año, Pedro Peinado nos asustó -y de qué manera- al sufrir un problema de salud. Desde entonces mil y un ojos y pensares hay puestos en él para que mejore, y lo ha hecho a base de tesón y un par de narices.

Por tanto, el concierto del 21 de diciembre en Sala La Mecánica no era uno más para esta formación que lleva el blues sureño “made in Jaén”. Era la vuelta de una banda que aunque aún joven, está conformada por músicos de alto calibre. Era el merecido homenaje a un amigo y al maestro de maestros de la guitarra en la ciudad. Tan querido por tantos. Era la vuelta a la esperanza de volver a escuchar esos temas que han dejado huella en tan poco tiempo, coreados como si de un éxito del mismísmo Chayanne se tratara. Me refiero a canciones tan buenrolleras como “Volviendo al sur”, la pasional “Miénteme” o “Soy la Ley”. Y todo eso haciendo un sold out, entradas agotadas. Quizás también incluso el primero de la propia sala en su corta pero intensa historia de vida.

Papa Julu en directo en Sala La Mecánica (Jaén)

Comprobado y con creces no sólo que se les quiere, a tenor de la abarrotada sala que los acogía aquella noche, sino también que están listos para seguir “dando la lata” por muchos más años. AMÉN y yo que lo vea.


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 🌬️🎸🎸🎤💖🔥🎶😢💿✍🏻📸

Por Paz Madrid

Volando al trote con Pájaro

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Sala La Mecánica (Jaén) 20/12/2019

Casi llegamos volando a Pájaro Dúo. Noche de vendavales y más de 200 alertas por viento en la ciudad dejaban aquel jueves incierto.

Concierto en la otra punta de la ciudad. Andrés Herrera “Pájaro” se anuncia y batimos alas para ir. A decir verdad, en habiéndolo disfrutado ya con banda entera, pensé por un segundo si me atraería en formato dúo. “Pero, alma de cántaro, estamos hablando de un sinpar, de Andrés Herrera. ¿Cómo no va a molar?”, me dije. Y contra viento y marea, a por el Pájaro salimos.

Lo cierto es que hasta el directo ignoraba quién lo acompaña en tan escueto formato. Con que fuera él me sobraba y bastaba. Pero estaba equivocada. Nada más empezar sucumbimos al arte bien calado de Raúl Fernandez, otro crack de las cuerdas acústicas capaces de abrasar como si de una eléctrica se tratase.

‘Gran Poder’ es el disco, y el poderío lo ponen ellos en escena. Un disco cuya portada nos chivatea por dónde van los tiros en una suerte de alegato feminista de una persona como Andrés, que siempre se moja aunque pueda llegar a empaparse.

El público lo quiere, y el lo sabe. Aunque no fuéramos todos los que quisieron, la tormenta no desvió al pájaro de su cometido, enamorarnos a golpe de guitarra y voz con dos acústicas y un solo destino.

A su “Gran Poder” se le arrimó temazos en directo de su precedesor, “Santa Leone”. Aunque igual tira por hacer algo a la italiana, u homenajear al eterno Silvio, o hacer un guiño de los que te dejan K.O. al ‘Amor brujo’ de Falla.

Ni arriba ni abajo queríamos que dejara de sonar la música en sus manos. Dos pequeños bis para terminar con ‘A galopar’, una magnificiente canción con letra de Alberti y música de Paco Ibañez.

A galopar – Andrés Herrera “Pájaro”

Pelos como escarpias con tamaña copla, escrita en plena Guerra Civil y dedicada a esa España, desierta y sola. La España Vaciada, como la sala que no merecían dos grandes como ellos, y que tan solo unos pocos tuvimos la suerte de disfrutar. Y de repetir, si se tercia la ocasión. ¡Esta vez no habrá dudas!


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 🌬️🎸🎸🎤💖🔥🎶😢💿✍🏻📸

Por Paz Madrid

Una de noodles y Deltonos para dos, por favor

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Sala Planta Baja (Granada) 30/11/2019

Lo estábamos deseando. Pocos bolos este año tan esperados como éste. Después de catarlos en directo este verano en el Sweet Cotton Blues, había muchas ganas de hacer una escapada para pillar a Deltonos por Andalucía. Córdoba y Granada eran las opciones más cercanas y el plan en la ciudad del Planta Baja nos embaucó: Noodles, Deltonos y un finde de amor con nidito en Campo del Príncipe. ¿Qué más podríamos pedir?

La buena mesa alternativa y orientaloide nos esperaba a mediodía en el Bella Kurva. Un pack de noodles y algunos otros deliciosos platos para abrir boca hasta hincharse. De postre, un café con tarta (“de gordos”) en el Bohemia y un viaje en el tiempo, aunque con el justo para no perdernos el concierto, que comenzaba a las cinco de la tarde en la mítica Planta Baja. Fue de hecho en esa sala donde nos conocimos en persona por primera vez, siendo auténticos desconocidos, lo que hizo aún más especial la cita granaína rockanrollera y de amore.

“Buenas meriendas a todos”, saludaba Hendrix Röver inaugurando la hora oficial para pedirse un copazo digestivo. “En el rock and roll todo es posible, también tocar a esta hora, aunque aquí adentro podrían ser las tres de la mañana”, confirmaba y confirmamos brindando por ello al aire. Y además, reflexionando sobre la ironía de la vida. La última vez que los vimos -en realidad, la primera- ocurrió exactamente lo contrario: como cabezas de cartel, su show llegó a altas horas de la madrugada, las propias de un festival de verano, entonces quizás demasiado tarde, como nos atestiguaron post-bolo ellos mismos.

Sin importar ya las horas del reloj, lo cierto es que allí estaban, doblando el mapa para dejarse ver por Granada en sala y presentar “Fuego”, el último trabajo de una extensísima discografía que da para muchas alegrías en directo. A decir verdad, parece que repetían setlist, pero el lugar y el momento de verlos ahora era totalmente diferente.

Ubicados en primerísima primera fila, y flanqueados por dos cámaras que estuvieron la mayor parte del concierto grabando en el imaginario foso, nos balanceamos, abrazamos, bailamos y hasta lloramos con las canciones. No puedes ser ajeno a sus mensajes, especialmente cuando nos acordamos de los que ya no están con “Brindemos”. “Pues si hay que brindar, brindemos, y si hay que llorar, también. Recordemos amigos ausentes, qué sigan todos bien”.

Que en la lista no faltaron clásicos deltonianos es un hecho. Pero que los temas de “Fuego” se crecen en directo hasta límites insospechados, también. Gustosos de corear estribillos como el homónimo “Fuego” o la magnánima “Vergüenza”, cuya estrofa os tengo que compartir.

Te imaginas que alguien graba esta conversación.
Te imaginas que alguien nos escucha hablar
Sin filtro ni censura, la cruda realidad
Te imaginas que alguien nos escucha hablar.
Vergüenza, que vergüenza…

El bis se vino por petición popular con un extra de tres canciones y un mensaje claro “Treinta años repartiendo felicidad, y lo que os queda”. Pues ahora que se va terminando el presente 2019 y casi os descubrimos en directo (más vale tarde que nunca) sólo podemos decir una cosa rotunda: ¡Así sea!


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 🍜🍣🎐☕🍰😍🎫🍸🎸💕💃🗣️👑

Por Paz Madrid

El Jose y el calorcito que da con toda la banda y la sala abarrotá

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Sala El Mercado (Jaén) 22/11/2019

Fue una noche de viernes, de un viernes que había reservado para ver a El Jose hacía lo menos dos meses en compañía de mi padre. De hecho, era mi regalo de cumpleaños para él. La banda, que tanto me gustaba, la veía entre sus posibles gustos. Letras inteligentes y a veces fanfarronas, ritmos alegres y en ocasiones casi chirigoteros (aunque mi padre donde ha estado es en Murgas, oiga, que en Málaga las llamamos así a las chirigotas) y en definitiva, muy buen rollo. Pero el destino a veces cambia nuestros planes a medio plazo, y yo que soy fan de planear casi hasta el momento en el que voy al WC (es broma, ojalá pudiera, no llego a tanto), me descoloqué un poco cuando me dijo que al final no podría venir.

Precisamente este un dato que post bolo comentábamos visto el público y la sala hasta los topes: la capacidad de reunir a seguidores de absolutamente todas las edades, dejando una estampa intergeneracional y pintoresca de sus conciertos, cantados por todos sin distinguir letra del DNI.

La cosa, además, es que a 10 días vista del bolo se agotaron las entradas. Así pues, suertudo fue Sebas de poder venir conmigo a aquel bolo-sauna inolvidable. Mis amigas, la misma semana, decían “pues igual voy al Jose, tía” y yo les contestaba: “pues seguro que no vas, nena”. Y así fue, para su desgracia. Muchos se quedaron con la curiosidad, las ganas o llámalo X. De todas formas ¿a quién le extraña? Un par de meses antes ya abarrotaron la Plaza Deán Mazas con un concierto gratuito al aire libre, siendo la única banda capaz de lograr tamaña hazaña al menos en esta temporada. Nada era de extrañar, pues, que triunfaran como Los Chichos en una sala de espacio tan reducido como El Mercado.

Pues allí que estuvieron durante hora y pico larga El Jose y sus secuaces, que casi por mayoría podríamos decir que son de Jaén (¡Viva Nano Díaz y El Sapillo! Enormemente aplaudidos por sus paisanos). El trío se hace grande en escena con la banda al completo, y es que una segunda guitarra da mucha caña rockera, a la que se une teclados y vientos.

Sus temas fueron coreados casi “da capo al fine”. Es más, al segundo o tercer tema los aplausos eran tan intensos que hacían que empezáramos a sudar como pollos en un corral. Me pensaba como si estuviera viendo a una banda del mainstream estatal (véase Fito, P.E.) ante tan apoteósica respuesta del público. Y es que la calidad en escena lo ponía a huevo (frito).

Cuando casi alcanzamos ya casi los 100 grados Farenheit (en realidad no tanto, pero me hacía ilusión ponerlo), llegó otro de los súper momentos de la noche con la llegada al escenario de Blanca la Almendrita para interpretar uno de los temazos del setlist a dúo con El Jose como es “Las cosas que nunca te dije”. Y es que no falla. Fueron precisamente los temas cuyos vídeos están disponibles en Youtube, grabados en directo y producidos por SdMA los más exitosos entre el público: inolvidable el maravilloso “Canto” con la ausente (aquella noche, que sepamos todo bien de salud) María del Tango o las otras también preciosísimas y preciosistas como “Un solo corazón” con El Kanka. Canciones que llaman a la lágrima viva y al nudo en la garganta mientras te meneas romanticonamente de un lado hacia el otro tratando de recordar el estribillo bien.

A caballo entre la lágrima viva y el cachondeo propio de El Jose está “Estoy enamorado de las consecuencias de tu existencia en el universo” otro himno que en vídeo canta con Ángela González. Y si ya dejamos los caballos bien atados para olvidarnos de galopar y dedicarnos al baile, debo destacar las más cachondas del repertorio, que también son mis grandes favoritas, como “Maldito hombre del tiempo” (que nos cuenta cómo la lluvia puede arruinarte un concierto al aire libre y encima no lo cobras porque… “maldito ayuntamiento” como dice también la canción) y “Vaya pollas de gobierno”. Dos himnos a la desobediencia bien medida y con grandes razones en cada caso.

Mención especial merece la colaboración con Pedro Peinado, maestro de maestros de la guitarra, que sacó su lata para dárnosla por completo (y nosotros gustosos) en uno otro de los temazos de la lista de El Jose como es “No te vayas sin desayunar”.

Para cerrar, ya sabía que nos tenía en el bote desde hacía gran rato, un guiño a todas las mujeres en general y a la igualdad en particular con su conocida “epístola feminista”. El coro final fue cuasi al unísono. Yo para entonces ya me encontraba en el lateral justo antes de la salida de la sala, porque empezaba a no poder respirar bien (los sudores ya estaban llegando a partes innombrables del cuerpo humano).

En definitiva, bien por El Jose y toda la banda y mal por mi dietista: ni quitarme de la cerveza ni del pan ni de la leche, lo suyo para sudar todas esas toxinas es un buen concierto como el que nos regaló El Jose aquella noche inolvidable en El Mercado. ¡Que vengan más pronto, que ya saben que en Jaén no nos cansamos de ellos!


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 🎤🌡️🌡️🌡️🌡️🎸🎸🥁🧡🗣️🎶📷😳

Por Paz Madrid

Mono Rabioso: de aquellos “Surfers” estas lluvias ácidas

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Sala La Mecánica (Jaén) 14/11/2019

¿Qué hay más entretenido que surfear bajo la lluvia? Encuentras la ola grande, la estabas esperando, sí. Y resulta que llega. Si le añades un slide al cordel de agarre a la tabla, ya está. Lo tienes. Algo así fue el directo de Mono Rabioso: una invocación al “Surf” desde los cuatro puntos cardinales de la amiga América (del norte al sur, del blues al mambo) con un tándem de dos bandas que juntas suman cuatro (con el susodicho ahorro de espacio y de gasolina, por qué no decirlo).

Pelomono y La Big Rabia se han hermanado en directo bajo el nombre de Mono Rabioso. Han hecho público lo que desde hace mucho tiempo se sabía. Hablan el mismo idioma y nos dieron un buen repaso de lengua musical apto para cualquier oído inquieto.

Su show en La Mecánica (Jaén), segundo de una pequeña gira por el país, fue prueba de esa magia que solo sucede cuando estás en sintonía con tu otro yo y con los demás. Habláis el mismo lenguaje, aunque ese sea ininteligible para los sabiondos de la RAE. Tenéis vuestro propio vocabulario, el blues, el latino, el surf bendito. La palabra escasea y tampoco hace falta. Esa comunicación, a fin de cuentas, se nota. Y no silabea. Y se baila si hace falta.

Ya te vayas para lo latino de la Big Rabia (Chile) o te quedes en el ya familiar blues pantanoso de los ubetenses más internacionales (con perdón de Joaquín Sabina y Zahara) la experiencia es vertiginosamente nueva incluso para los que ya somos asiduos a sus directos por separado.

Cuatro patas pa un banco

Defendiendo la primera fila de escenario (que originalmente se dispone en dos alturas) Pedro de Dios y Sebastián Orellana (a.k.a. Puñete) voz y guitarra blandían sus guitarras intercambiando momentos de protagonismo. Tema tras tema, el repertorio estuvo adaptado a las bondades que aporta la unión de dos bandas tocando sus propias canciones en este nuevo formato.

Detrás, Iván Molina (a.k.a. Vaniv X) a los palos daba todo junto al gran mono que aporreaba una batería con cosas tan rarunas como un cubano de basura o una maleta-bombo, dando ambos las bases prácticamente al unísono.

En definitiva, la experiencia Mono Rabioso es para repetirla. Un baile en plena selva amazónica, lluvia ácida incluida. Ojalá se trate de una locura-no-transitoria y repitan gira pronto. Porque el talento que trabaja unido se multiplica en escena. Y para prueba, un mono.


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 🎸😈 🎸 🎩🥁💼🐵🌴🌴🎵🎵

Por Paz Madrid

Treinta minutos a oscuras con Habitar la Mar

Vuelve a la home #DeBoloMolo

Sala El Mercado (Jaén) 1/11/2019

La noche de los muertos vivientes acababa de pasar, pero su espectro continuaba al menos en la Sala El Mercado. El viernes 1 de noviembre asistimos a un poltergeist que dejó sin luz la escena durante una eterna media hora, en pleno concierto de Habitar la Mar.


No era un viernes normal. Era un viernes festivo y eso se notaba en el cuerpo. Con las entradas ya compradas desde hacía tiempo, por seis míseros euros y algo más de gastos de gestión anticipada. Había ganas, y muchas, de ver en directo a The Wax, una banda que me recordaba, solo en pinceladas, a tantas otras que había estado gozando durante años, que era complicado decir que no.

Les acompañaban, en suma, los amigos de Habitar la Mar. Apagón incluido, mereció la pena el reencuentro con su directo (por tercera vez ya, si mal no recuerdo).

.- Fotos cedidas por Ricardo Bautista Suanzes -.

Dicen que muchos grupos pueden gustar en disco, pero es en directo cuando te conquistan. Así podríamos definir el trabajo de The Wax, que se dedicaron a repartir “cera” (chiste fácil) durante la corta hora que nos dejaron disfrutar de ellos. Viniendo de cerca de Barcelona, era cuanto menos sorprendente que fueran los teloneros. Aun con eso, cumplieron su cometido como si de los cabeza se tratase.

Si empiezas a escucharlos ahora, es de obligado cumplimiento la reproducción de cortes como “Lost Highway”, “Thousand Suns”, “El hombre que luchaba con su ansiedad” o “No Dawn”. Quizá lo que voy a decir es una burrada, pero… ¡Qué diantres! Entre mi bio-discografía personal me pudieron recordar a momentazos de temas de bandas tan distintas como la mantequilla del mejor AOVE, aun siendo ambas grasas; desde Nirvana a Berri Txarrak, pasando por los malditos Favx y hasta (atención, atención) mi chiquillería con Melón Diesel (viniendo de mí y certificado en el tiempo, no es una ofensa, sino todo lo contrario. Creedme).

Temazo de The Wax – No Dawn, que no faltó en el setlist de la noche

La noche tenía que seguir, y se despedían ya. ¡Esta no quita otra!

Bañadores, toalla, chanclas y hasta tapones para los oídos. Al menos, esto último puede resultar de vital importancia para ver un concierto de Habitar la Mar en primera fila, y yo me había dejado los míos olvidados en casa. Fuck!

Viajamos al fondo de los mares, llenos de putrefacción, plásticos y peces muertos para encontrarnos cara a cara con la mismísima Medussa, bruja de las profundidades que quizá invocamos aquella noche por error.

[Para quien aún no los conozca, Habitar la Mar es un grupo de grupos. Esto es, tres componentes del desaparecido El Gran Oso Blanco (que dieron su triste despedida en el Festival Víncula el pasado mes de julio), uno de Oddhums y otro de los ya tristemente enterrados De la Cuna a la Tumba. Todo muy fúnebre y superresumido, por no aburrir.

O sí, porque ahora es cuando cojo las gafas “de cerca” y el libro de la Historia del Metal Español y os leo el pasaje en el que encontramos a dos de sus componentes formando parte de Xkrude. Kike, guitarrista en los tres últimos discos (2007-2013) y Frego, que fue durante una corta etapa, al principio de la formación (allá por el 99’ o año 2000) guitarra de la banda. Ambos acompañaron en diferentes etapas de Xkrude al guitarrista principal, Sebas Bautista, también ex Gran Oso Blanco, que sigue su aventura musical con el sucio y aclamado “rockblues de mierda” de Electric Belt.]


Cinco músicos que han regresado a sus fangosas raíces donde reina el metal y los sonidos más oscuros (eso que puedes llamar bien “noise rock” o bien “non-stop-zambomba”, como se autoetiquetan), básicamente porque allí es donde ahora se encuentran a gusto. En lo obscuro, fundido a negro.

Lo que su directo nos depara ya era sobradamente conocido para los que no era nuestra primera vez y tenemos memorizadas una a una las letras de lo editado hasta la fecha. O eso creíamos. Al setlist habitual, compuesto por su primer y segundo trabajo “La Deriva” y “Realismo Histérico”, añadieron pildorazos de lo que está por venir, como “Anti” o “La Tara”, que suenan a ganas de que llegue 2020 para volver a escucharlas.

“Anti”, nuevo tema de Habitar la Mar en directo en El Mercado #Jaén

Comenzó el bolo a toda zapatilla con “Carbunclo”, palabro raro que designa tantas cosas (desde un rubí a una enfermedad) que no sabemos bien a qué se refiere, pero tampoco nos importa demasiado. “En efecto, ni causa ni efecto” reza el estribillo. ¡Qué falacia más grande! Como comprobaríamos apenas minutos más tarde.

Seguía el segundo tema elegido, “El fuego”, y entonces llegó el caos. De repente, todo se vino abajo. La luz y el sonido en escena cayeron de la mano y todos nos preguntamos qué diantres estaba pasando. Al parecer una regleta se había mojado con la emoción del momento… Y como “toda causa tiene su efecto”, el resultado fue 30 minutos a oscuras con Habitar la Mar.

Recompuestos del susto, tras ese tiempo necesario para reactivar la maquinaria dejaron todo el pellejamen que todavía quedaba fresco sobre el escenario hasta hacerlo trizas. No exentos de algunos que otros problemas de sonido, continuaron batallando para defender lo que vienen curtiéndose desde hace un par de años, una música dura, directa, con una lírica apoteósica, que te parte el cráneo si decides, como yo, -en qué mal momento- hacer headbanging y dejarte llevar, arrastrada hasta el fondo del mar, donde habitan las memorias de lo que un día fuimos y ya nunca más seremos.

Donde encontrar ese espejo en el que ahora te reflejas de una forma diferente, quizás más sabia, quizás no tan inocente. Adonde la involución de la vida y el planeta llega en forma de vertidos tóxicos y muerte, pero renace el ser desde lo más profundo, con tal de no llegar a ahogarse. Porque la música siempre será ese salvavidas que te acompañará solo si tú quieres y te animas a cantarla o bailarla. Para eso estamos aquí, volviendo a tierra. ¿O no?


Resumen en Emoticonos

EmotiON :::: 🎤🖤🎵🎉💡⚡⬇️😲 🎵 🍻🤪

Por Paz Madrid